La foto que inmortalizó a un cura salvando a un soldado en Venezuela
En la madrugada del 02 de junio de 1962. El silencio de la ciudad costera de Puerto Cabello, en Venezuela, se ve brutalmente roto por el estruendo abrumador de los proyectiles y las explosiones de granadas. Una insurrección cívico-militar de proporciones trágicas, bautizada como "El Porteñazo", estalla contra el Gobierno del presidente Rómulo Betancourt. El escenario que se dibuja en las calles es de una violencia extrema, una auténtica carnicería que dejaría un doloroso balance de más de 400 muertos, 700 heridos y más de mil detenidos. ¿Qué lleva a unos hombres a caminar hacia el peligro cuando todos intentan huir? ¿Hasta dónde llega el límite del valor humano bajo el impacto del terror? En el ojo de ese huracán, desafiando la orden militar que prohibía categóricamente la entrada de la prensa en la zona de combate, avanzaba un hombre obstinado. Su nombre: Héctor Rondón Lovera, reportero fotográfico del periódico La República. Nacido en Bruzual en 1933, Rondón tenía una tra...