Votaire y Cristo
El viejo Voltaire, que desconfiaba de tantas cosas excepto de su propia inteligencia, dejó una frase extraordinaria: «Juzga a un hombre por sus preguntas más que por sus respuestas». Resulta curioso que una de las mejores definiciones de la grandeza humana proceda de un hombre que dedicó buena parte de su vida a combatir todo aquello que respondía a las preguntas más profundas del hombre. Sin embargo, tenía razón. Las respuestas suelen dividirnos. Las preguntas nos unen. Las respuestas son el territorio de las ideologías. Las preguntas pertenecen a la condición humana. Todos conocemos hombres que tienen una respuesta para todo. Son los más peligrosos. Han explicado el universo, la economía, la política, la educación de los hijos y hasta el misterio de Dios. El problema es que normalmente no han entendido ninguna de esas cosas. En cambio, el hombre verdaderamente sabio es el que sigue haciéndose preguntas. Por eso la respuesta más importante de la Historia es una pregunta. ...