Primo de Rivera y Calvo Sotelo no eran fascistas
En la actualidad, uno de los términos más repetidos por los políticos del denominado Gobierno Progresista es el de fascistas o fachas . Por ello, resulta necesario, recurriendo a los antecedentes históricos, analizar cómo se ha empleado este concepto y rastrear su origen, evitando caer en la memoria distorsionada por el mando único. Para profundizar en su significado, se examinan los diarios de sesiones de las Cortes, concretamente el correspondiente al 3 de julio de 1934 (legislatura 1933-1935). En esa sesión, el diputado José Antonio Primo de Rivera, frente a la solicitud de autorización para su procesamiento, se dirige a Indalecio Prieto, miembro del PSOE, y explica la posición de la Falange respecto al fascismo. Primo de Rivera aclara que, aunque el fascismo prevalece en el mundo, la Falange solo ha asumido de este movimiento aquellas esencias de valor permanente. Según sus palabras: "...el Fascismo tiene una serie de accidentes externos, intercambiables, que no queremos par...