Hijos interesados por el Cristianismo, frente a sus padres ateos
La Virgen María vuelve a colgar del cuello de muchas jóvenes españolas. Y lo que para algunas puede ser una simple moda, para otras podría representar el comienzo de una búsqueda espiritual. El fenómeno ha llamado la atención de la periodista Nuria Labari , que en un artículo publicado en El País , titulado « Mamá, soy rebelde: cómprame una virgen », analiza con cierta perplejidad el regreso de los símbolos católicos entre las nuevas generaciones. « No hace falta ser católica para colgarse una virgen », reconoce la periodista, que describe cómo el llamado catholic-core ha convertido las medallas marianas y los rosarios en accesorios de moda. Pero lo verdaderamente interesante no es la estética, sino el desconcierto que provoca entre determinados padres educados en el laicismo . Labari habla de « madres y padres agnósticos y ateos » que descubren que sus hijas empiezan a interesarse por unos símbolos religiosos que creían superados. Cuando creer en Dios se convierte en reb...