Cuando Satanás se asusta
No consta en ninguna crónica histórica, naturalmente. Pero una perspectiva sobrenatural exige la escena. Durante siglos, los cristianos de la antigua Hispania recuperaron palmo a palmo su tierra perdida . No fue una marcha triunfal: hubo derrotas, traiciones, luchas fratricidas y miserias humanas. Pero se dejaron hacer para llevar a aquellas tierras a Cristo, esparciendo cruces y sagrarios por la geografía y sembrando su presencia en los corazones, a veces a altísimo precio. Así comenzó un fluir de cosas preocupantes. Preocupantes, quiero decir, para el príncipe de la mentira. En núcleos de población que hoy parecerían diminutos levantaron, para envolver los sagrarios, preciosísimas catedrales de proporciones megalíticas. León, con pocos miles de habitantes, edificó aquella locura de piedra y cristal que aún 7 siglos después apacigua el alma y provoca admiración. Burgos, Toledo, Sevilla, Santiago… La tierra se llenó de agujas que apuntaban descaradamente hacia el Cielo....