Los masones en el Vaticano fueron investigados en 1975
Charles Murr , sacerdote jubilado, es "de muchos sitios", explica. Es de Minnesota, pertenece a la diócesis de Nueva York, vivió en Roma en tiempos de Pablo VI , luego en México, 2 años en Austria, doce en San Francisco (California) y desde hace cinco años vive en Sevilla . Habla muy bien español, es risueño (la palabra "cheerful" se ilustra con su foto) y le brillan los ojos con cierta picardía. Participa en el congreso de la Asociación Luz de Trento en Madrid ( sábado 14 de marzo , Hotel Ilunion Alcalá Norte, Calle San Romualdo, 30) y allí habla de su experiencia en Roma con la masonería . Habla con admiración del obispo Athanasius Schneider, otro participante del congreso, al que considera inteligente y, sobre todo, valiente. Murr no habla de la masonería en general ni en nuestros días, sino de lo que vivió siendo un joven sacerdote, recién ordenado, en Roma, como secretario del cardenal canadiense Édouard Gag...