La impactante imagen de 500.000 jóvenes en silencio ante el Papa Leon XIV
Madrid estaba preparada para el ruido. Para las banderas. Para los cánticos. Para los fuegos artificiales. Para una Castellana completamente colapsada y convertida durante horas en el centro espiritual del mundo católico. Madrid estaba preparada para la magnitud. Lo que nadie esperaba era el silencio. Porque eso fue, probablemente, lo más impresionante de la vigilia de León XIV con los jóvenes: descubrir que medio millón de personas podían callar al mismo tiempo delante de Dios . Y no un silencio incómodo. Ni un silencio vacío. Un silencio lleno. La Plaza de Lima llevaba horas convertida en un estallido de alegría. Grupos llegados de todas las diócesis españolas caminaban cantando por Castellana como si aquello fuese una mezcla imposible entre peregrinación y abrazo colectivo. Había sacerdotes jóvenes haciéndose fotos con chavales, religiosas repartiendo sonrisas, familias empujando carritos de bebé entre la multitud y adolescentes que quizá habían venido más por curiosidad ...