Santo holandés arrepentido en el último minuto
San Dimas recibió del mismo Jesucristo la certeza de su salvación, al reconocerle como Hijo de Dios en la cruz y pedirle perdón: "En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23, 43), escuchó el Buen Ladrón . También Andrés Wouters redimió una vida de pecado en el último minuto . Y también por la puerta grande, pues recibió la palma del martirio , que lava todas las culpas y garantiza el cielo, asimismo con palabras del Redentor: "Quien pierda su vida por mí, ése la salvará" (Lc 9, 24). Su historia terminó junto con el resto de los 19 mártires de Gorcum (en la actual Holanda), 19 sacerdotes y religiosos torturados y ahorcados por los calvinistas en 1572 durante una de las revueltas protestantes contra Felipe II y cuya festividad de celebra el 9 de julio. Pero en Andrés había una peculiaridad: no llegó a la palma martirial como resultado de una vida virtuosa que merece de Dios ese premio, sino como última esperanza de salvación tras haber violenta...