La aristócrata inglesa que lo perdió todo por ser católica
Vi ajamos al año 1582, a la fría y húmeda Inglaterra. En un imponente castillo ubicado en Sussex iba a tener lugar una peligrosa ceremonia. Eran malos tiempos para aquellos que querían abrazar el catolicismo, en la Inglaterra gobernada por Isabel I. A la dama del castillo de Arundel, la condesa Anne Howard, no le importaron las consecuencias que la conversión que iba a formalizar ante un sacerdote mariano le podrían acarrear. Esta es la historia de una dama noble inglesa que vivió en la Inglaterra del siglo XVI, en la que las leyes contra los católicos eran rígidas e implacables. Había nacido en Carlisle, el 21 de marzo de 1557 como Anne Dacres. Era la primogénita de Thomas Dacres, cuarto barón de Glisland, y Elizabeth Leyburne de Cumbria. Después de dar a luz a tres hijos más, el barón fallecía dejando a su esposa a cargo de Anne y sus tres hermanos. Poco tiempo después, Elizabeth de Cumbria volvía a contraer matrimonio y se convertía en la tercera esposa del duque de Norfo...