Avanza la canonización del cura español que creó los Cursillos de Cristiandad

 La Archidiócesis de Madrid ha dado un paso decisivo en la causa de canonización del sacerdote Sebastián Gayá, una de las figuras clave en el nacimiento de los Cursillos de Cristiandad, al clausurar la fase diocesana del proceso que comenzó en septiembre de 2022. 

El acto, presidido por el cardenal José Cobo en el Colegio San Agustín, supone el envío de toda la documentación al Dicasterio para las Causas de los Santos, que continuará ahora la investigación en Roma.


Iniciador de los Cursillos de Cristiandad

Sebastián Gayá (1913-2007) fue, junto al laico Eduardo Bonnín y al obispo Juan Hervás, uno de los fundadores del movimiento que revolucionó la evangelización de laicos desde Mallorca en 1949. 

Lo que comenzó con un pequeño cursillo celebrado en el monasterio de San Honorato terminó convirtiéndose en un método de primer anuncio extendido por los cinco continentes y que ha acercado a millones de personas a un encuentro personal con Jesucristo.



Nacido en Felanitx (Mallorca), emigró siendo niño a Argentina con su familia. Allí descubrió su vocación sacerdotal y, con solo trece años, regresó solo a España para ingresar en el seminario de Palma. Años después recordaría aquel viaje como uno de los momentos más dolorosos de su vida, pero también como la confirmación de su respuesta definitiva a la llamada de Dios.


Ordenado sacerdote en 1937, desarrolló una intensa labor en la pastoral juvenil. Como consiliario de los jóvenes de Acción Católica de Mallorca preparó la gran peregrinación a Santiago de Compostela de 1948, una experiencia de la que surgiría pocos meses después el método de los Cursillos de Cristiandad.

Su vida no estuvo exenta de dificultades. En 1957 fue apartado de sus responsabilidades en Mallorca y destinado a Madrid. Lejos de abandonar la obra naciente, convirtió esa nueva etapa en un servicio discreto pero decisivo para la expansión internacional del movimiento y el acompañamiento espiritual de miles de cursillistas.

Los Cursillos recibieron pronto el respaldo de la Iglesia universal. En la I Ultreya Mundial celebrada en Roma en 1966, san Pablo VI afirmó: «Cursillistas de Cristiandad, Cristo, la Iglesia y el Papa cuentan con vosotros». 

Años después, san Juan Pablo II los definiría como «un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo».

Nombrado prelado de honor de Su Santidad en 2005, Sebastián Gayá falleció en 2007, a los 94 años. Sus restos descansan en el monasterio de San Honorato, el mismo lugar donde comenzó la historia de los Cursillos de Cristiandad.


Con la clausura de la fase diocesana, la causa entra ahora en su etapa romana. El Dicasterio para las Causas de los Santos estudiará la validez jurídica del proceso y evaluará la documentación para determinar si el sacerdote mallorquín puede ser declarado venerable, primer paso hacia una futura beatificación. 

Su causa se suma a la de Eduardo Bonnín y vuelve a poner el foco en los orígenes de uno de los movimientos de evangelización más influyentes nacidos en la Iglesia durante el siglo XX.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La mentira está admitida en el Corán

El apoyo de los católicos al Israel moderno

La izquierda pierde su supuesta superioridad moral