El embajador de Franco en el Vaticano, Justo entre las Naciones por salvar judíos de los nazis
Esta es una historia que ha recogido la prensa judía italiana (especialmente en Shalom.it) pero en España ha tenido hasta ahora poco o nulo eco.
En mayo, el memorial israelí Yad Vashem reconoció como Justo entre las Naciones a quien fuera embajador de España ante la Santa Sede durante la ocupación nazi de Italia, Domingo de las Bárcenas y López Mollinedo, por esconder de los nazis a su médico judío, y a la familia de él, durante dos meses.
Chiarella, la hija del médico, entonces una niña, acudió a la ceremonia de reconocimiento en Italia, hablando de sus recuerdos de esos años.
También se reconoció con el mismo título a la colaboradora del embajador, la marquesa italiana María Cristina Marconi Bezzi Scali, que era la viuda de Guglielmo Marconi, el famoso inventor aristócrata de la telegrafía sin hilos en 1895 (Premio Nobel en 1909 y creador de Radio Vaticano en 1931 por encargo de Pío XI). También ella era conocida de la familia escondida.
Domingo de las Bárcenas fue enviado como embajador de España durante la Segunda República a Egipto en 1934. El 17 de diciembre de 1942, ya con 62 años, Francisco Franco lo nombró embajador ante la Santa Sede (Bárcenas ya conocía Roma), y lo fue hasta acabada la guerra en 1945. Después sería 3 años embajador en Londres.
En la web HolocaustRescue.org, que recoge datos sobre diplomáticos durante la persecución nazi, ya se recogían algunos datos sobre él y su intento de proteger judíos, que testimonia un libro de 1993.
- "Domingo de las Bárcenas, el embajador español en Roma, fue advertido de la inminente deportación de judíos en Roma en diciembre de 1942. Bárcenas intentó encontrar casas seguras para judíos en Roma mantenidas por órdenes religiosas católicas. Estas casas seguras fueron posteriormente allanadas y los judíos deportados. Bárcenas luego fue al Vaticano y se reunió con el Secretario de Estado del Vaticano Montini para protestar por las deportaciones. Juntos, fueron a la embajada alemana y nuevamente protestaron por las deportaciones. Adolf Eichmann [desde octubre de 1939 dirigía la persecución a los judíos en todo el Reich, nota de ReL] protestó por la “interferencia” de la Embajada española en Roma ante funcionarios en Madrid. [Alexy, Trudy. The Mezuzah in the Madonna's Foot , pp. 166-167 . (Nueva York: Simon & Schuster, 1993)].
Lo que se reconoce ahora es que el embajador no sólo protestó o buscó casas para esconder judíos, sino que los escondió en su casa durante meses.
El médico judío y su familia
Renato Politzer era un médico judío, originario de Trieste y afincado en Roma. Cuando llegaron las leyes raciales italianas de 1938, como muchos otros judíos, logró un certificado de bautismo falsificado y así siguió ejerciendo la medicina que se les prohibía según la nueva ley.
Se convirtió en el médico de confianza del embajador Bárcenas y de la marquesa Marconi.
El sábado 16 de octubre de 1943, recordado como "el sábado negro", las SS y la Gestapo, con apoyo de funcionarios fascistas italianos, arrestaron en una gran redada a 1.259 personas, casi todos judíos italianos. Tras liberar a algunos miembros de familias mixtas o extranjeros, 1.023 personas fueron clasificadas como judías y deportadas a Auschwitz, donde 800 fueron asesinados inmediatamente. De esos deportados, solo 15 hombres y una mujer sobrevivieron.
El doctor Renato Politzer, su esposa Nora y su Chiarella se salvaron porque alguien les avisó de que había una gran redada. Huyeron enseguida a la casa de la marquesa Marconi. Ella no solo los ocultó, sino que los acogió con amistad sincera. La niña, Chiarella, se ocultó en otro sitio: con el embajador Bárcenas y su esposa Rosario de la Huerta y Avial. Allí permaneció dos meses.
En diciembre de 1943, los Politzer lograron reunirse con su hija Chiarella. A partir de esa fecha se escondieron juntos en su propia casa. Un portero y un policía cuya identidad se desconoce los ayudaron a ocultarse con argucias que les avisaban en caso de peligro.
El reconocimiento 8 décadas después
El miércoles 20 de mayo de 2026, la aristócrata y el embajador recibieron el título de "Justos entre las Naciones", el máximo reconocimiento civil que Yad Vashem reserva para las personas que se han distinguido por salvar a judíos del exterminio nazi.
Hubo una ceremonia organizada por la Embajada de Israel en Italia y la Unión de Comunidades Judías Italianas en la Biblioteca Nacional del Judaísmo Italiano Tullia Zevi. Recogieron los galardones Elettra Marconi (hija del inventor y la marquesa, que tiene 96 años, tenía 13 durante las redadas y recuerda al médico), su hijo Guglielmo Giovanelli Marconi y Bruno de las Bárcenas, descendiente del embajador, que reconoció que desconocía la historia.
Quien pidió a Yad Vachem investigar y reconocer el caso fue Chiarella, aquella niña, ahora anciana. En 2023 escribía así a Yad Vashem: "Le debemos la vida al embajador español ante la Santa Sede, Domingo De Las Bárcenas, y a la marquesa María Cristina Marconi Bezzi Scali y su familia, que siguieron siendo unos entrañables amigos nuestros durante años después de la guerra".
"Permanecí escondida durante dos meses, un tiempo de gran soledad y riesgo para la vida de mis rescatadores, lejos de mis padres. Poco se sabía o se decía sobre lo que les sucedió a los capturados por los alemanes", recordaba.
No ignorar al mal, atreverse a hacer el bien
Carola Funaro Bublil, vicepresidenta de la Comunidad Judía de Roma, elogió el ejemplo de los rescatadores. "Los Justos nos enseñan precisamente esto: ante el mal, no basta con ignorarlo. La indiferencia nunca es neutral. Es, ya de por sí, una declaración de principios. Porque cuando alguien es perseguido, aislado y deshumanizado, darle la espalda significa abandonarlo. La señora Marconi y el embajador De Las Bárcenas no les dieron la espalda".
Livia Ottolenghi, presidenta de la Unión de Comunidades Hebreas Italianas, afirmó: "Tuvieron la fuerza para resistir, para elegir con responsabilidad y para decir no a la violencia. Por ello, su memoria debe seguir preservándose y transmitiéndose".
Elettra Marconi, que, como decíamos, tenía 13 años durante la ocupación nazi, recordaba con cariño al doctor Politzer y la especial amistad que mantenía con su madre. Recuerda que Politzer se escondía en un rincón apartado de la vivienda de los Marconi. Guglielmo Giovanelli Marconi, el hijo de Elettra, también conoció -años después- a Politzer, al que recuerda como un gran lector. El tiempo que pasó escondido lo dedicó a la lectura, por ejemplo.
- Según el Memorial Yad Vashem, un Justo entre las Naciones debe ser una persona no judía que, durante el Holocausto, salvó a judíos arriesgando su vida, libertad o posición, sin recibir compensación, y cuyo acto está probado mediante testimonios o documentación. En enero de 2024 Yad Vashem listaba 28.707 Justos entre las Naciones (entre ellos hay al menos 60 clérigos italianos), pero desde entonces se han reconocido más, que se recogerán en próximas actualizaciones.
- Bárcenas se suma a otros 3 diplomáticos españoles que Yad Vashem reconoce como Justos entre las Naciones: Ángel Sanz Briz (“El Ángel de Budapest”), reconocido en 1966, salvó unos 5.000 judíos húngaros en 1944 creando “casas protegidas” bajo bandera española; Sebastián de Romero Radigales, reconocido en 2014, salvó a cientos de sefardíes de Salónica y Grecia, incluidos los deportados a Bergen-Belsen; Eduardo Propper de Callejón, reconocido en 2007, emitió miles de visados en cuatro días en Burdeos para permitir la huida de refugiados —muchos judíos— hacia España y Portugal. Por falta de documentos, no es Justo entre las Naciones el italiano Giorgio Perlasca, que amplió la tarea salvadora de Sanz Briz en Hungría, pero sí se le ha reconocido con la Medalla de Oro al Mérito Civil (España), la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica o el título de Ciudadano Honorario de Israel.
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