El Observatorio Astronómico jesuita de la Cartuja de Granada, ejemplo de la Edad de Plata de la investigación católica
En los inicios de la Edad de Plata, la Iglesia Católica seguía promocionando la ciencia en España, tal y como había hecho a lo largo de toda su historia. Una de las realidades eclesiales más activas en este sentido fue la Compañía de Jesús. Ya he hablado aquí en ReL de la fundación en 1904 del Observatorio Astronómico del Ebro y en 1905 del Instituto Químico de Sarriá, puestos en marcha por la Compañía de Jesús con anterioridad a que Alfonso XIII echase a andar en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), que el año que viene cumpliría 120 años, y cuya labor científica continuó y se amplió considerablemente hasta hoy en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Toca ahora hablar de la primera que fundó en el siglo XX dicha realidad eclesial, también anterior a la JAE y, como las ya mencionadas, sin relación alguna con la Institución Libre de Enseñanza (ILE) o el krausismo, y ni mucho menos con la II República o el Frente Popular: el Observatorio Astronómico de La Cartuja de Granada (OACG).
El OACG fue fundado en 1902 y construido como servicio anexo al Colegio Noviciado del Sagrado Corazón - actual Facultad de Odontología- edificado en 1894 dentro de la finca que perteneció a los Cartujos y que fue adquirida por la Compañía de Jesús. Se pretendía con ello, entre otras cosas… ¡la formación científica a través de las Ciencias Naturales y el Observatorio de los estudiantes de la orden para enseñar después cuando ejercieran el profesorado! La iniciativa partió del entonces provincial de los jesuitas de Andalucía, Reverendo Padre (R.P.) Juan de la Cruz Granero Sacerdote Jesuíta (SJ), fundador del Colegio Noviciado y primer director del OACG, que viajó por Inglaterra, Francia e Italia para informarse con los principales estudiosos y comprar aparatos dedicados a la Astronomía, Meteorología y Sismología. El P. Granero cuando fundó el Observatorio fue aconsejado por el más importante sismólogo del mundo el escolapio RP Guido Alfani SP, de Florencia, aparatos fabricados por él mismo, y otros. El madrileño arquitecto y profesor de la Universidad Central Enrique Fort regaló los planos del edificio –con planta en cruz latina- y la Condesa viuda de Osborne y su hijo R.P. Antonio Osborne SJ, que destinó parte de su herencia legítima, pusieron el dinero, dándose la circunstancia de que el mundo del vino promovía de este modo la ciencia, algo que ocurrió con posterioridad en la fundación de la Estación Biológica de Doñana con la familia González Gordon, propietarios de la marca de vino González-Byass. La idea del joven religioso Osborne fue que se construyera un centro como el que había en Georgetown dirigido por el P. J. G. Hagen o el de Stonyhurst bajo la dirección de W. S. Sidgreaves. Nos recuerda años más tarde un articulo editado en el Boletín del Observatorio aquellos días en los que se pretendía construir el observatorio. La idea era fomentar los estudios astronómicos, sísmicos y meteorológicos muy poco favorecidos en aquellos tiempos en España. Nos dice: "La insegura marcha de la política española de aquellos días, los estragos que la revolución venía haciendo en la fé del pueblo y los acentuados síntomas de persecución religiosa que se observaban, hicieron creer a muchos que el proyecto de los PP. Jesuitas era descabellado y de muy pocas halagüeñas esperanzas". A pesar de sentirse ya entonces amenazados, los jesuítas echaron palante en aquella Edad de Plata.
El OACG no sólo sirvió para la formación científica de postulantes jesuitas, si no que desarrolló investigación científica de alto nivel en sus ámbitos de especialización. En 1903 fundó un boletín titulado Observatorio Astronómico, Geodinámico y Meteorológico de Cartuja. De su actividad científica se harían eco revistas de la época como ‘El mundo científico’. Con el paso del tiempo se fueron incorporando a la plantilla del OACG jesuitas que en su mayor parte eran previamente pensionados por la Compañía de Jesús para formarse en el extranjero, como era tradición tanto en esta orden como en la Iglesia Católica en general, todo lo cual se reconoce en el Real Decreto fundacional de la JAE por Alfonso XIII en 1907.
El acta fundacional del Observatorio lo identificó como un centro de investigación en Meteorología, Astronomía y Sismología. En la Sala Sur vivían los jesuitas destinados allí. El padre Granero, fundador del OACG por obediencia a la Compañía de Jesús, hizo lo propio cuando ésta le nombró Rector del Colegio Noviciado: dejar la investigación porque tenía cosas más importantes que hacer. La etapa más floreciente fue entre 1907 y 1931, casi 25 años, bajo la dirección del R.P. Manuel María Sánchez-Navarro Neumann SJ, siendo continuados sus estudios por su sucesor (1940-1966), el RP Antonio Due Rojo SJ, tras el brutal parón desde la expropiación de las instalaciones y exilio científico de los jesuitas perpetrada por la II República –que dicen algunos promocionaba democráticamente la ciencia- y la desgraciada Guerra Civil. El padre Due fue miembro del CSIC, a quien el OACG pasó a estar vinculado, reflotándose por completo tras la agresión sufrida por el gobierno de la II República. El Instituto de Astrofísica de Andalucía del CSIC tiene su germen en el OACG.
Los jesuítas se interesaron mucho por las observaciones sísmicas en los lejanos países que misionaban: América Central, América del Sur, China. Por ello, en los observatorios fundados por ellos ya en el siglo XIX se crearon secciones de sismología. El OACG fue la primera estación sismológica de carácter civil fundada en España a principios de siglo XX, y no la fundó Alfonso XIII si no la Compañía de Jesús. Su puesta en marcha supuso tanto para la ciudad de Granada como para toda España el contar con un centro científico pionero, considerado en su momento como “Templo de la Ciencia”, donde se hacía investigación científica en un emblemático edificio neoclásico con planta de cruz latina, en la Edad de Plata de la ciencia española y sin atisbo de relación alguna ni con la ILE ni con el krausismo.
En 1968 se interrumpió el servicio meteorológico del Observatorio por falta de fondos y en 1971 se cedió la dirección y el uso a la Universidad de Granada. La última etapa del edificio fue de 1989 hasta 2009 que albergó la sede del Instituto Andaluz de Geofísica hasta que este último se trasladó a su nueva sede en un edificio próximo. En 1989 el Observatorio de Cartuja pasa a ser la sede del Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos de la Universidad de Granada - motivo este último entre otros por el que fue creado- quien continua con la labor de gestión de la red sísmica implantada en el Sur de España y con sus labores de investigación científica en el ámbito de la Sismología y la Geofísica. En 2009 se trasladó la sede a un edificio próximo, destinándose el antiguo edificio del OACG a albergar los despachos del departamento de Ciencias de la Música: fue en ese momento que taparon el versículo del salmo antes aludido y el emblema de la Compañía de Jesús que figuraban en el frontispicio.
El OACG desplegó una intensa relación internacional desde su fundación, y acabó firmando convenios como el del Observatorio de Greenwich (Inglaterra) en 1966. El Observatorio de la Universidad de Georgetown, Washington, U.S.A., donó un telescopio. Las facilidades instrumentales y logísticas para el trabajo astronómico que se fueron creando en el Observatorio de Cartuja durante tres décadas, alrededor de la mitad del siglo XX, marcó un renacer de la astrofísica moderna en España donde se formaron un grupo de selectos astrónomos, que actualmente trabajan en universidades, institutos y otros observatorios. El entusiasmo y dedicación con que estos astrofísicos trabajaron en Cartuja, gracias a las instalaciones existentes, contribuyó sin duda a despertar y afianzar su vocación científica. El OACG mantuvo relación con 155 centros de investigación científica extranjeros. Innumerables publicaciones, conferencias, comunicaciones a congresos…se realizaron por los científicos jesuitas.
Para profundizar en la historia del OACG nada mejor que los estudios de Manuel Espinar Moreno, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada y especialista en sismicidad histórica del Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos de Granada. El R.P. Leandro Sequeiros SJ, sacerdote, licenciado en Teología, doctor en Ciencias Geológicas y Catedrático de Universidad jubilado, da cuenta pormenorizada de los estudios sismológicos llevados a cabo en el OACG. Sólo añadir que tanto la elección de la carrera universitaria que estudiar, como el lugar y momento para hacer una estancia pensionado en el extranjero, como la fecha de vuelta, como el destino posterior…todo lo llevaron a cabo los jesuitas del OACG por obediencia a sus superiores. El OACG no recibió un duro ni de la ILE, ni de la JAE, y sí del CSIC.
La Compañía de Jesús puso en marcha en la Granada de 1902 un establecimiento científico de primera magnitud dedicado a la astronomía, que cumpliría 125 años en 2027, cuando la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) cumpliría 120. La Iglesia Católica española promovió la ciencia durante el siglo XX antes de contribuir de manera determinante a través de sus miembros a fundar la JAE y el CSIC. Sería bueno recordar en su 120 aniversario que la JAE copió el modo de promocionar la ciencia de los jesuitas.En los inicios de la Edad de Plata, la Iglesia Católica seguía promocionando la ciencia en España, tal y como había hecho a lo largo de toda su historia. Una de las realidades eclesiales más activas en este sentido fue la Compañía de Jesús. Ya he hablado aquí en ReL de la fundación en 1904 del Observatorio Astronómico del Ebro y en 1905 del Instituto Químico de Sarriá, puestos en marcha por la Compañía de Jesús con anterioridad a que Alfonso XIII echase a andar en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), que el año que viene cumpliría 120 años, y cuya labor científica continuó y se amplió considerablemente hasta hoy en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Toca ahora hablar de la primera que fundó en el siglo XX dicha realidad eclesial, también anterior a la JAE y, como las ya mencionadas, sin relación alguna con la Institución Libre de Enseñanza (ILE) o el krausismo, y ni mucho menos con la II República o el Frente Popular: el Observatorio Astronómico de La Cartuja de Granada (OACG).
El OACG fue fundado en 1902 y construido como servicio anexo al Colegio Noviciado del Sagrado Corazón - actual Facultad de Odontología- edificado en 1894 dentro de la finca que perteneció a los Cartujos y que fue adquirida por la Compañía de Jesús. Se pretendía con ello, entre otras cosas… ¡la formación científica a través de las Ciencias Naturales y el Observatorio de los estudiantes de la orden para enseñar después cuando ejercieran el profesorado! La iniciativa partió del entonces provincial de los jesuitas de Andalucía, Reverendo Padre (R.P.) Juan de la Cruz Granero Sacerdote Jesuíta (SJ), fundador del Colegio Noviciado y primer director del OACG, que viajó por Inglaterra, Francia e Italia para informarse con los principales estudiosos y comprar aparatos dedicados a la Astronomía, Meteorología y Sismología. El P. Granero cuando fundó el Observatorio fue aconsejado por el más importante sismólogo del mundo el escolapio RP Guido Alfani SP, de Florencia, aparatos fabricados por él mismo, y otros. El madrileño arquitecto y profesor de la Universidad Central Enrique Fort regaló los planos del edificio –con planta en cruz latina- y la Condesa viuda de Osborne y su hijo R.P. Antonio Osborne SJ, que destinó parte de su herencia legítima, pusieron el dinero, dándose la circunstancia de que el mundo del vino promovía de este modo la ciencia, algo que ocurrió con posterioridad en la fundación de la Estación Biológica de Doñana con la familia González Gordon, propietarios de la marca de vino González-Byass. La idea del joven religioso Osborne fue que se construyera un centro como el que había en Georgetown dirigido por el P. J. G. Hagen o el de Stonyhurst bajo la dirección de W. S. Sidgreaves. Nos recuerda años más tarde un articulo editado en el Boletín del Observatorio aquellos días en los que se pretendía construir el observatorio. La idea era fomentar los estudios astronómicos, sísmicos y meteorológicos muy poco favorecidos en aquellos tiempos en España. Nos dice: "La insegura marcha de la política española de aquellos días, los estragos que la revolución venía haciendo en la fé del pueblo y los acentuados síntomas de persecución religiosa que se observaban, hicieron creer a muchos que el proyecto de los PP. Jesuitas era descabellado y de muy pocas halagüeñas esperanzas". A pesar de sentirse ya entonces amenazados, los jesuítas echaron palante en aquella Edad de Plata.
Comentarios
Publicar un comentario