Hiatoria de los Martires de Damasco

 En 2024, el papa Francisco canonizó a los "Mártires de Damasco", un grupo formado por tres laicos y ocho religiosos que fueron martirizados a mediados del siglo XIX. Los religiosos eran franciscanos españoles que tenían un convento en Damasco y estaban dirigidos por fray Manuel Ruiz López, llamado "Padre Paciencia".

Además de ser perseguidos por su fe cristiana, estos franciscanos eran ejemplos paradigmáticos de santidad para la comunidad local y eran muy conocidos por su santidad.

El Padre Paciencia

Según la página web de la Custodia de Tierra Santa, el padre Ruiz López era especialmente venerado:

"Los árabes lo llamaban cariñosamente “Padre Paciencia”, lo que refleja su capacidad para estar muy cerca de la gente: lo que más impresiona es cómo se entregaba cada día y por completo a la misión que se le había encomendado".

El hecho de que se le concediera ese apodo pone de relieve la santidad de fray Ruiz López y cómo vivió el mensaje del Evangelio en su vida cotidiana.

Por desgracia, en aquella época se intensificaron las tensiones en la región y las milicias drusas comenzaron a incendiar pueblos cristianos. No encontraron resistencia alguna, por lo que continuaron masacrando a miles de cristianos.

Cuando fray Ruiz López se enteró de la amenaza, reunió a su comunidad en la capilla y distribuyó la Sagrada Comunión a cada uno de ellos.

Finalmente, la milicia logró irrumpir en el convento a través de una puerta secreta y, cuando fray Ruiz López oyó entrar a los hombres, "corrió inmediatamente hacia el sagrario para retirar la Eucaristía y comulgarla, a fin de no exponerla a la profanación, y así fue asesinado a los pies del altar".

El heroico testimonio de estos frailes franciscanos, así como el de los tres laicos maronitas, sigue inspirando a muchos en una región que es constantemente blanco de la violencia.

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