Países que disputan la Copa del Miundo de Fútbol y persiguen a los cristianos

 Millones de personas que viven en 14 de los países participantes en el Mundial de fútbol que acaba de comenzar en EEUU, Canadá y México continúan sufriendo restricciones a su libertad religiosa o de creencia. Así lo atestigua el Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

En total, el 30% de los países que participan en el gran evento deportivo del año aparecen como estados donde se produce discriminación o persecución. Según el informe de ACN, tres de los países participantes están clasificados como lugares de persecución religiosa. Otros once son clasificados como países donde hay discriminación significativa, que afecta a la libertad religiosa o de creencias.

En Irán y Arabia Saudí, las interpretaciones estrictas del islam sustentan sistemas legales que restringen severamente la libertad religiosa, especialmente, para conversos y miembros de comunidades religiosas no reconocidas. Quienes desafían estas limitaciones se arriesgan a ser detenidos, encarcelados e incluso, en algunos casos, condenados a muerte.

La República Democrática del Congo, por otro lado, sufre una inestabilidad crónica y una violencia persistente. El aumento de la actividad yihadista, por parte de grupos como las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el este del país, ha agravado aún más la situación.

México, uno de los tres países anfitriones, recuerda que las amenazas a la libertad religiosa no provienen únicamente de leyes restrictivas. Aunque el país tiene una larga tradición de anticlericalismo institucional, la principal preocupación hoy surge del crimen organizado y el narcotráfico. Sacerdotes, líderes religiosos y agentes pastorales son con frecuencia objetivo de grupos criminales que buscan controlar a comunidades en distintas regiones.

Haití presenta una situación aún más alarmante. Aunque se ha clasificado para el Mundial, solo uno de los 26 jugadores de su selección vive y juega actualmente en el país. Amplias zonas del territorio están bajo el control de bandas armadas, que en los últimos años han secuestrado y asesinado a numerosos líderes religiosos. Además, obstaculizan la labor de las iglesias y organizaciones confesionales.

Minorías religiosas discriminadas

Otros países participantes, como Marruecos, Túnez, Argelia, Jordania, Catar, Egipto y Turquía, albergan a millones de personas que no gozan plenamente de la libertad de religión. Las minorías religiosas —entre ellas cristianos, bahaíes y algunas comunidades musulmanas— siguen sufriendo diversos grados de discriminación y restricciones en la práctica y expresión de su fe, a menudo debido a una gran presión social.

En este contexto, Irak ofrece un ejemplo de esperanza. Durante los últimos años, los cristianos y otras minorías religiosas han sufrido graves episodios de persecución y siguen denunciando formas de discriminación institucional. Sin embargo, la selección nacional de fútbol se ha convertido en un símbolo de unidad, al integrar a diferentes grupos étnicos y religiosos, como árabes, kurdos, chiíes y suníes. Cuatro de sus jugadores son cristianos. En un país donde los cristianos representan actualmente menos del 1 % de la población, es un hecho notable que cerca del 15 % del equipo esté compuesto por jugadores de este credo.

En Uzbekistán, los estrictos controles sobre la actividad religiosa afectan a creyentes de distintas confesiones, incluida la mayoría musulmana. Hay fuertes límites a la libertad de culto y de expresión religiosa.

Según Marta Petrosillo, directora del Centro de Estudios sobre Libertad Religiosa de ACN y editora jefa del Informe de Libertad Religiosa, el Mundial de Fútbol representa una oportunidad para visibilizar la situación de países donde este derecho está amenazado. “El Mundial reúne a personas de todas las culturas, religiones y naciones” – asegura Petrosillo- “También es una oportunidad para poner de relieve los desafíos a los que millones de personas siguen enfrentándose para ejercer su derecho fundamental a la libertad religiosa”.

Marta Pretrosillo anima “a los gobiernos de todo el mundo a respetar y proteger este derecho, garantizando que todos puedan practicar, cambiar o compartir su fe libremente, sin temor a la discriminación o la persecución”.

“Aunque los aficionados apoyen a diferentes selecciones, el Mundial también nos recuerda los valores que nos unen: el respeto por la dignidad humana y por la libertad de religión”, ha añadido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La mentira está admitida en el Corán

Contra el blanqueamiento de ETA: Exposición de Gregorio Ordóñez

El apoyo de los católicos al Israel moderno