Reinan los agustinos en el Vaticano durante el Pontificado de Leon XIV

 Hasta ahora, los agustinos habían sido una congregación bastante discreta, en comparación con sus hermanos dominicos, benedictinos, franciscanos o jesuitas. Sin embargo, desde que uno de ellos subió al trono de Pedro, el 8 de mayo de 2025, los medios de comunicación han descubierto que tienen su sede —y una universidad— a dos pasos del Vaticano, que custodian las llaves de la sacristía del Papa y que también son los religiosos que atienden la parroquia vaticana de Santa Ana… No es poca cosa.

Estos hombres vestidos con una túnica negra ceñida a la cintura con una cuerda, apenas 2.300 en todo el mundo, se ven ahora a menudo en las calles adyacentes a los muros leoninos. León XIV también ha nombrado a algunos de ellos para ocupar cargos de responsabilidad en la Curia romana en los últimos meses. Mons. Luis Marín de San Martín, exsubsecretario del Sínodo, se convirtió así en prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad el 12 de marzo.

Este obispo español no es el único agustino nombrado por su antiguo prior: el padre nigeriano Edward Daniang Daleng fue nombrado en noviembre vicerregente de la Casa Pontificia, un cargo creado ad hoc por el nuevo papa.

De manera más discreta, otro agustino, monseñor Lizardo Estrada Herrera, obispo auxiliar de Cuzco en Perú y secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano, fue nombrado sucesivamente miembro de dos dicasterios: el del Servicio para el Desarrollo Humano Integral (30 de marzo) y el de la Comunicación (9 de abril). Además de compartir con el papa la nacionalidad peruana y la pertenencia religiosa, tiene en común con él el haberse comprometido en el sínodo sobre la sinodalidad —esa iniciativa impulsada por el Papa Francisco para hacer que la Iglesia católica sea menos clerical y piramidal.

Entre los dirigentes de la Curia romana se encuentra otro agustino, el padre Rocco Ronzani, como prefecto de los Archivos Apostólicos del Vaticano. Pero este nombramiento lo había hecho el Papa Francisco en julio de 2024. Al igual que los tres miembros de la "sacristía papal" y la comunidad de la parroquia de Santa Ana, todos agustinos desde hace décadas. Si León XIV se ha reencontrado con varios compañeros dentro del Palacio Apostólico, esto obedece más a la tradición que al nepotismo.

¿No habrá una "corte de León"?

"No es la invasión de los agustinos", bromea una fuente romana habitual del Vaticano. Y señala que León XIV "no parece inclinarse por esa tendencia de nombrar a miembros de su propia congregación para ocupar puestos clave". "Es un matemático, así que debe hacer cálculos, pero estos están más marcados por la objetividad que por la subjetividad de sus propias afiliaciones", coincide un sacerdote.

Para este, que vive en la Ciudad Eterna desde hace 30 años, "siempre se ha visto en los papas este fenómeno —a veces un poco excesivo en algunos— de constituir a su alrededor, en cierto modo, una segunda curia, de personas cercanas". Si tal fuera el caso de León XIV, "entraría en juego el criterio del agustinismo, ya que se trata de personas con las que habría convivido, de las que está seguro".

Pero "por el momento no se ve que haya recreado un segundo círculo, busca competencias más que vínculos personales", analiza el sacerdote, quien destaca ahí una diferencia con Francisco. El pontífice argentino había, según él, "subjetivado enormemente sus nombramientos, eligiendo a personas que se ajustaban a su concepción de la Iglesia". Su sucesor "parece más bien institucional en el ejercicio de su cargo", añade.

Así, para los observadores, no parece perfilarse ningún "círculo de León". Aunque el pontífice se limite a dejar una estela de misterio a su paso: "¿Quién está a su lado? ¿A quién consulta?… Es muy difícil saber quiénes son sus allegados", reconoce un veterano vaticanista.

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