Tras el fin de la Cristiada, 1.500 cristeros fueron asesinados por los federales del gobierno masón mejicano
El mayor error que pudo cometer el Gobierno de Calles fue creer que la Iglesia en México estaba compuesta por beatas, ancianos y niños. Los asesores del Presidente mexicano le convencieron de la debilidad del cuerpo eclesial y de la falta de reacción del pueblo si forzaba a suspender el culto, logrando que los católicos se quedaran sin Eucaristía y sacramentos, y con los templos e iglesias cerrados a cal y canto. ¡Qué gran metedura de pata! El grito de “¡Viva Cristo Rey!” El mexicano de a pie se revolvió contra la enésima cacicada del poder y adoptó rápidamente el grito de “¡Viva Cristo Rey!” como santo y seña de un malestar que tocaba a lo más íntimo de su ser. De forma espontánea, los tenderos colocan a la entrada de sus establecimientos carteles con el rótulo de ¡Viva Cristo Rey! , en claro desafío hacia el poder, y muchas familias hacen lo propio en sus balcones… El ambiente se caldea y los asesinatos selectivos llaman a la puerta. A un anciano d...